Nací un 3 de Agosto de 1795 en Tulle, departamento de la Corréze, Francia.

Mis padres fueron: Pierre Vassal y Elisabeth Desilles.

Desde niña me gustaba rezar y ayudar a los demás. Viví en un momento difícil de la vida de mi país.

Después de la Revolución Francesa, la mayoría de las niñas del campo no tenían la oportunidad de recibir educación, pues sus padres  eran muy pobres y ellas debían trabajar en el campo para poder subsistir.

A medida que fui creciendo, las leyes fueron cambiando en mi país y los gobernantes se dieron cuenta de que la ignorancia era la madre de todos los vicios. En la Iglesia se da la misma preocupación y así fueron naciendo cantidad de Congregaciones  Religiosas.

A la edad de 19 años, sentí el deseo de seguir a Cristo de cerca y de consagrarle mi vida, y poco a poco, mediante la oración y la ayuda de mi confesor, fue madurando mi vocación.

El 29 de Septiembre de 1817, fui nombrada por el Padre Sigisbert de Rupt, Directora de una pequeña Escuela Parroquial, ubicada en la Calle San Pedro, regentada por dos señoritas que se retiraron poco después.

Después de un tiempo de preparación espiritual, el Postulantado, el 6 de Marzo de 1819 tomé el Hábito, junto con las dos compañeras que trabajaban conmigo, naciendo así la COMUNIDAD HIJAS DE SANTA MARÍA DE LA PROVIDENCIA dedicada a la educación de la juventud y a la instrucción de los pobres.

El 21 de Septiembre de 1819, fui nombrada Superiora de la pequeña Comunidad.

El 25 de Marzo de 1820, pasado el tiempo de formación en el Noviciado, hice mi primera profesión religiosa. Al preguntarme por los motivos, dije: no me consagro a Dios por motivos humanos, mi único deseo es trabajar por la Gloria de Dios, queriéndole consagrar mi vida y mi corazón, mi riqueza y todos los medios que la Divina Providencia ha puesto a mi libre disposición por la pérdida de mis padres... conozco todas las obligaciones de la vocación que asumo y espero sentirme feliz cumpliéndolas.

El 21 de Noviembre de 1822 hice mis Votos Perpetuos de castidad, obediencia, estabilidad y dedicación a la educación de la juventud.

Mi vida se fue lentamente consumiendo en la educación de la juventud y el señor me acogió EL 5 DE SEPTIEMBRE DE 1883.

FRASES DE ELISABETH VASSAL

(Escritas en la poesía UNA JORNADA EN LA VIDA RELIGIOSA, octubre 10 de 1874).

1. “¡Que hermoso es educar a la juventud y mostrarle el camino que lleva  a la  felicidad!”.

2. “Yo vengo cada día  humilde y agradecida a alabarte”.

3. “Cada día para mi alma es sin cesar un hermoso día”.

4. “Yo estaré cerca de  ti, en tus cuidados por la niñez”.

5. “No descuides jamás formarte en las ciencias que esta niñez  debe conocer y poseer”.

6. “E l saber viene de Dios, es Dios quien lo comunica”.

7. “Todo pasa ante Ti, Dios sólo, Dios es grande”.

8. “Contemplando en el cielo las estrellas brillantes ¡Cómo me gusta proclamar tus grandezas!”.

9. “Servirte y amarte, es mi más vivo deseo”.

10. “Cerca de los pobres y del lecho de los moribundos,

elevad hacia el cielo, sus corazones y sus sentimientos”.

11. “¡En todo lugar Señor, encontramos tus delicadezas!”.

12. “Queremos a tus pies, renovar nuestra confianza”.

13. “Oh Madre, Oh María, en tu corazón, yo quiero vivir y morir”.

14. “Se os conceden algunos instantes de un descanso necesario, para después regresar al trabajo cotidiano, sin nostalgia por lo  que hemos dejado, con alegría siempre”.

15. “La cruz fue desde siempre, objeto de nuestra elección, es para nosotras el ancla de la esperanza”.